jueves, octubre 04, 2012

Breve historia de una portada

Parece que ya queda poco para que salga a la venta el segundo cómic de Silhouette, así que voy a aprovechar para enseñar un poco el desarrollo de uno los temas que más quebraderos de cabeza dio, que fue la elección de la ilustración para la portada.
Es evidente, que es uno de los temas más importantes a la hora de plantearse un tebeo, porque será el primer motivo por el que alguien se acerque a hojear las páginas interiores, si descartamos el caso de que se vaya buscando algo en particular.
Reconozco que no soy un gran portadista, capaz de resumir el contenido de una historia en un solo dibujo y que al mismo tiempo sea impactante y despierte la curiosidad de mirar de que trata la historia.
En este segundo tebeo de Silhouette me ha costado bastante trabajo encontrar una imagen que pudiese concretar lo que ocurre en esta nueva aventura del personaje.
Una de las dificultades era que el guión es suficientemente enrevesado como para que cualquier descuido revelase más de lo que debería y estropease cualquiera de los giros de la historia.
Otro de los problemas era el número de personajes que intervienen esta vez, y cada uno con su contexto y relación con el protagonista.
(Boceto descartado por el excesivo
número de  personajes)
En mi caso suelo dejar el tema de la portada para el final de todo el trabajo. Una vez que todo lo demás está listo es cuando puedo elegir entre los momentos clave que pueden definir el tono de la historia, aunque esta vez realicé algunos bocetos a mitad del proyecto, más que nada con vistas a un posible adelanto de la promoción.
En fin, que la única forma de sacarla adelante era coger papel, lápiz y rotuladores y garabatear.


(Este fue uno de los bocetos iniciales que tuvo
mayor fuerza, aunque finalmente no llegó a resultar
tan bien como esperaba)
Uno de los detalles que se mantienen en casi todas las opciones era el tema del blanco como color principal, en contra de la portada del primer tebeo y de la propia esencia del personaje. Pero es que en esta aventura la nieve tiene una presencia importante, y me apetecía mucho jugar con el espacio en blanco a nivel compositivo.


(La nieve, el humo y un Silhouette vulnerable,
aparecen repetidas veces entre las posibilidades)

(Bocetos con un tono más pulp, buscando una imagen
impactante inspirada en los carteles de películas de
acción y artes marciales)
 Hasta aquí fue la primera serie de bocetos que se me pasaron por la cabeza como posibles temas de portada. De todos ellos, sólo algunos pasaron a la segunda fase del proceso, que son los lápices y posible entintado.
(Lápices de la primera portada elegida y que
parecía ser la definitiva)
(Tintas de la versión anterior, lista para ser
coloreada por ordenador)


(Primera versión a color)
(Segunda versión a color corregida)
Tras varios cambios y consultas, acabé por descartar esta portada, que era la que aparentemente tenía más posibilidades. Aún así, dibujé todavía un cambio más en la composición y el dibujo, buscando algo más simétrico y equilibrado, manteniendo el concepto inicial. Fue esta:
(El personaje del malo está justo en la mitad de la página. La sombra proyectada tras él
le enmarca y compone junto con los rayos de sus manos lo que podría verse como la
estructura de un rostro, una especie de cabeza de carnero)
Otra de las portadas barajadas desde el principio fue esta:

(La aparición de Silhouette como derrotado, y la mala
elección de los colores acabaron con las posibilidades de
esta opción)
Hubo una portada más que no llegó  a ser coloreada, pero que a mí me gustó mucho dibujar.
(De nuevo el personaje derrotado con el rostro oculto,
 entre otras cosas, descarta esta opción)
Llegado este momento, es hora de replantearse nuevas ideas. Sigo buscando imágenes que utilicen la fuerza del blanco en la composición. Y comienzo a buscar soluciones un poco distintas a las ya hechas, con un toque más de diseño, más esquemáticas y más impactantes. 


 

Y de nuevo unas cuantas de estas ideas pasan a la fase de los lápices. A partir de ahora, y por economizar tiempo, las tintas empiezan a ser también digitales.


 

La siguiente es la única opción que no sigue la línea inicial del color blanco y recurre de nuevo al tono negro, las sombras y lo oscuro que tenía la portada del primer cómic.




El parecido con la portada del Silhouette anterior acabó por descartarla.

(Esta opción recurrente, pero muy impactante
necesitó alguna corrección para que el efecto
óptico del reflejo tuviera cierta lógica)


La elegida finalmente, tras varias charlas y razonamientos fue la que viene a continuación. El contraste con el concepto inicial es más que evidente. Aunque la idea del blanco como tono mayoritario sigue ahí, el dibujo es más esquemático que los anteriores al carecer de líneas de contorno y prácticamente de volumen. Sin embargo me pareció desde un principio que la tanto la composición, como el espíritu del personaje que se rebela contra su vulnerabilidad y se enfrenta a "lo que no se ve" manteniéndose de pie aún herido, como la ligereza general del dibujo me gustó desde el principio. Y lo mejor es que salió sin apenas esfuerzo, en uno de esos momentos de inspiración que aparecen por sorpresa y que te encuentran, afortunadamente, con un lápiz en la mano.

Aún así, todavía quedaba alguna idea en el tintero, así que seguí dibujando, y salió esta otra, que también es una de mis favoritas.
Y hasta aquí esta breve historia de el nacimiento de una portada.
Las posibilidades son muchas y la elección difícil. Como ya he dicho, las portadas no son mi fuerte, y tampoco sé exactamente cual es el secreto de una buena portada. Me dejo llevar por la intuición, y aquí podéis ver todas las posibilidades que se barajaron desde el principio. En breve tendréis el tebeo en vuestras manos y podréis juzgar. ¿Cual habríais elegido vosotros?



8 comentarios:

Chris Cormier dijo...

Absolutely phenomenal! Wow, what a post! I wish I could read your notes, but the images speak for themselves. Brilliant work!

JoseM dijo...

Espléndido desarrollo creativo, compañero. Gracias por compartirlo.

Juan Luis dijo...

A mi me encanta la de su reflejo en la sangre, la composición, la estética, lo simple y eficaz que resulta y además es preciosa, no sé me parece maravillosa.

La elegida no esta mal tampoco jeje

Emilio dijo...

La elegida me ha parecido muy correcta. No es el mejor dibujo de todas las portadas, ni la más impactante, pero como portada seguro que funcionará mejor que el resto. Una gran portada.

A mí particularmente me ha gustado mucho los lápices de la portada 'portada-11'. Tus lápices siempre me han parecido geniales y tu entintado manual también, creo que te queda mejor que el entintado digital (pero bueno, como dirían mis amigos, casi siempre suelo estar equivocado... :P ).
Además, como sabes que me volveré a comprar más de un tomo del Silhouette, podrías poner portadas alternativas, como los usacas :-D

Dicho esto, ¡SACAD EL CÓMIC YA, JOJONES! Mira que llevamos tiempo esperando; ya no tengo ni uñas. Además ya sabes que yo te la compraría aunque la portada fuese una hoja de lechuga :P

Teri Cash dijo...

Yo me quedo con la elegida. La del reflejo, que parece que es la que más ha gustado, es original y llamativa, pero no es la que tiene la composición más bonita, en mi opinión, y en una portada eso es importante.

Yo creo que una portada no sólo tiene que ser atractiva en cuanto al contenido y sugerir que hay algo tras ella que te puede interesar, también tiene que ser llamativa a golpe de vista y eso es más un tema de diseño. Si quieres llegar por lo menos a la primera fase de que te cojan y te abran para ojearte, es vital que la portada llame la atención sobre las demás en la mesa de novedades de la librería, y eso es, a mi entender, algo que se consigue más con una composición sencilla y eficaz que con un tema impactante o un dibujo original.

Pero bueno, es mi forma de verlo. Supongo que no todos echaremos mano de los mismos tebeos cuando vamos a la friquería a fisgar, jaja. Pero eso, es que con esta portada tuve un flechazo en cuanto la vi y me alegro mucho de que haya sido la escogida.

Por cierto, me niego rotundamente a admitir que se te den mal las portadas. Yo más bien creo que te han dado mucha guerra, jajaja

Dani Majà dijo...

Quien te vaya a dar su opinión aquí, seguramente es suficiente fan para comprarte el segundo tomo con lechuga o pepino por portada.

De todas maneras, me añado a los comentarios anteriores: la penúltima (deduzco que la elegida portada-4) es la que para mi funciona mejor como tal. Muchas otras son muy buenas viñetas de cómic, pero no acaban de atraer la atención.
Hay otras que a mi gusto particular me interesan también, como por ejemplo en la que Silhouette malherdio camina por la nieve aún humeante. El ligero picado y la mirada desviada hacia un lado del protagonista sugiere bastante una aventura por descubrir.

Y creo que en definitiva las portadas de cómic tratan de eso, de ser sugerentes. No sólo con el dibujo, sino con la composición, el color o la luz. Sugerir un ambiente, un entretenimiento gráfico interesante para comprar.

David Santana dijo...

Gracias por compartir.
Mi visita venía a cuento de que me gusta mucho tu estilo y .... que hoy me he comprado Silhouette!, mas vale tarde que nunca como suelen decir.
Sobre la elección de la portada, es muy dificil, me gusta la elegida pero como aún no conozco nada de la historia ( ni siquiera del primero ).
Teniendo esto en cuenta te diré que a mí personalmente me gustan las que está herido en la nieve apuntando hacia nosotros ( portada-2 ),
peeeeeeero que estuviera casi derrotado, quizas arrodillado pero aun apuntando a ´algo´, sin rendirse.

Saludos y buena suerte.

miguel bandera dijo...

a mi me gusta mas la del reflejo en la sangre y la que apunta al lector desde el suelo.